Se quedó pegada mirando la ventana, con un nudo en la garganta.
Es que deprime cuando el porvenir se ve oscuro.
De a poco, las gotas de lluvia comenzaron a caer. El viento susurró una melodía y las hojas de otoño se unieron a la danza.
Las hormigas tomaron los últimos cristales de azúcar del suelo de la cocina; las golondrinas volaron a su nido y los chanchitos se tierra se escondieron bajo las margaritas.
El cielo anunciaba cambios.
La tormenta se acerca.
Y nadie quiere estar desprevenido para cuando llegue.
"No hay nada peor que estar sola bajo una tormenta" -pensó- mientras cerraba las cortinas azules de su habitación. "No quiero estar sola cuando el primer rayo ilumine la noche, pero al parecer, nadie podrá venir".
"No hay nada peor que estar sola bajo una tormenta" -pensó- mientras cerraba las cortinas azules de su habitación. "No quiero estar sola cuando el primer rayo ilumine la noche, pero al parecer, nadie podrá venir".





2 Huella(s) Brillante(s):
Ánimo! Luli, mejórate pronto ;D, que estés bien!
Saludos
Pd: siempre en las tormentas suele aparecer un pequeño haz de luz, de alguna u otra forma se hace notar.
HolaChao
Volvi =)
un abrazo grande luliana
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